miércoles, 29 de julio de 2015
domingo, 26 de julio de 2015
EDUARDO BARREIROS Y SU EMPRESA (2ª parte)
Al final del
primer
artículo que escribimos sobre la vida de este empresario Eduardo Barreiros había empezado a buscar las ayudas que no conseguía del estado Español en empresas extranjeras. Ahora veremos cómo le
fueron estas nuevas iniciativas.
1960 Se realizó una
asociación con la empresa alemana Hanomag
y fabricaron tractores en colaboración.
1961 A partir de este
año la fabricación de tractores se
realizó solamente en la fábrica de
Barreiros.
En este mismo año Eduardo Barreiros solicito
permiso para producir turismos con motor diesel, después de muchas dificultades
consiguió que su motor EB-55 lo montaran muchos taxistas.
1962 La empresa
empieza a no vender al mismo ritmo y busca aliados como la empresa alemana de coches Carl Borgward,
ambos fabricaron los camiones Azor y el Súper Azor. Las ventas siguen
disminuyendo y por consiguiente su sistema financiero se resintió, Eduardo Barreiros
busco nuevos socios en el extranjero, como General Motors, que le ofreció
comprar la empresa pero Eduardo Barreiros lo rechazo.
1963 Barreiros Diesel
vendió 4.396 camiones y Pegaso (ENASA) 6.119. La empresa estadounidense
Chrysler, firmo un contrato de colaboración, en el que compraba el 40% del
capital a Barreiros Diesel y le pagaba mil cien millones de pesetas
(1.100.000.000 pts) ( 6.610.577€). Se fabricarían vehículos Chrysler y camiones
Dodge en España.
1964 Volvieron a
firmar acuerdos con Chrysler en el que adquiría el 35% de Barreiros Diesel por
un capital de dieciocho millones de dólares (12.725.452€ valor julio 2011) y tendría una opción de compra sobre otro 5%
de las acciones, por una cantidad de dos millones de dólares (1.413.828€ valor
julio 2011). Aquí es donde Eduardo y sus hermanos prácticamente venden su
empresa, ya que todas las decisiones pasan por Chrysler y dependen totalmente
de ella. En ese momento tenían una fábrica de dos millones de metros cuadrados
en Villaverde, que fue ampliada para la fabricación del Dodge Dart y el Simca
1000.
En ese año, Eduardo Barreiros apareció en
el diario The New York Times entre
los seis empresarios más importantes de
Europa.
1965 Barreiros Diesel
vendió 8.669 camiones y Pegaso (ENASA) 8.017.
1967 El coche Dodge
no se vendió como se esperaba, era un coche demasiado grande, ruidoso y con algún
problema de frenos. El Consejo de Ministros concede el aumento de participación
de Chrysler en Barreiros Diesel hasta el 77%.
1968 La empresa
estaba dirigida prácticamente por personal Estado Unidense y Bordegaray
abandono el Consejo de dirección, Eduardo Barreiros y sus hermanos venden el
resto de la empresa a Chrysler. En el contrato de venta existía una clausula en
la que Eduardo Barreiros se comprometía a que durante los siguientes cinco años
no podría trabajar en proyectos de fabricación y comercialización de ningún
tipo de motor o vehículo. Él y su familia recibieron casi seiscientos millones
de pesetas ( 3.605.769€). Eduardo Barreiros no tenía todavía cincuenta años.
1969 Eduardo Barreiros
presentó su dimisión como presidente de su propia empresa. En ese mismo año
compró una finca Puerto Vallehermoso de cuatro mil hectáreas situada en
Castilla-La Mancha que le costó cincuenta millones de pesetas ( 300.506€).
Destinó tres mil hectáreas a cultivo de cereal, mil de regadío y cinco mil
cabezas de ganado. Creo un gabinete de estudio de la finca.
Pero en los siguientes años también
compró las bodegas Luis Mejía en Valdepeñas, invirtió en las minas de Viana del
Bollo (Orense), invirtió en la empresa de embases Interbox, y en una empresa
Financiera Inmobiliaria.
1977 Liberado de su
contrato con Chrysler, ofreció sus servicios como empresario independiente a
Arabia Saudí y tuvo la posibilidad de trabajar en Marruecos, Filipinas, Egipto
y Cuba, pero no hubo acuerdo. En este año también Eduardo Barreiros se reunió
con el vicepresidente de Cuba, pero en este encuentro no llegaron a ningún
acuerdo.
1978 Eduardo volvió a
Cuba con su abogado y aceptó el reto de un proyecto para fabricar motores, en
el que si ganaba el concurso, fabricaría motores en la factoría de Guanajay (donde
ENASA ya montaba vehículos). La producción sería de doce mil motores año.
1979 Le comunicaron
que tenía que fabricar un motor de seis cilindros y que uno de sus rivales a
esta alternativa era Mercedes Benz. En este año tuvo un contratiempo financiero,
la inversión hecha en Inmobiliaria hizo suspensión de pagos y perdió parte de
su fortuna e incluso su finca de Ciudad Real valorada en cinco mil millones de
pesetas (30.048.076€).
1981 Firmó un
contrato con el gobierno cubano de perfeccionamiento de motores. Algunos de sus
antiguos colaboradores en Barreiros Diesel se fueron con él a Cuba.
1982 Los prototipos
ya estaban terminados, pero el gobierno cubano pidió a Eduardo y a Nissan
someter esos motores a unas pruebas durísimas. La empresa Lloyds encargada de
la pruebas, dictaminó que el motor TAÍNO-EB las había superado con creces
(Taíno era el nombre de los indígenas cubanos).
También transformó los motores de los
camiones rusos ZIL a gasoil.
1983 Finalmente en la
fábrica que había pertenecido a Ambar Motor, se fabricaría el Taíno-EB. La factoría
tenía muchas deficiencias como la iluminación, pero Eduardo la transformaría y
sería considerada una de las mejores del mundo.
1989 Apareció un
problema, la empresa Condiesel de Barcelona les comunicó que dejaba de fabricar bombas en línea, preocupados por
el problema, no les quedo más remedio que comprar las líneas de fabricación a
Condiesel e instalarlas en La Habana.
1991 Se fabricaban bombas
de inyección en Cuba.
1992 Murió Eduardo
Barreiros en la Habana siendo nombrado por este país Doctor Honoris Causa de
las Ciencias.
Esta es la historia de un enamorado de
la mecánica y del mundo del motor, luchador y
emprendedor que dedicó su vida a
su pasión.
.
Bibliografía:
-
Internet
-
Revista
Agroterra
-
Libro
“Barreiros Diesel” Fundación Eduardo Barreiros.
miércoles, 22 de julio de 2015
EDUARDO BARREIROS Y EL NACIMIENTO DE SU EMPRESA (1era parte)
Retomamos la actividad del bloc con un articulo que publicamos en la revista de la Asociación de amigos de los tractores de época del Bages del 2011:
En
este artículo se trata de recordar a un gallego emprendedor, muy trabajador,
pionero en una mala época, y amante de
su trabajo y de sus trabajadores, que ocupó un lugar en el mundo industrial
español desde los años cincuenta hasta los setenta, sumergido en una dictadura
y una economía centrada en el mercado exclusivamente nacional. Los datos de la
época que conocemos indican que en los años cincuenta y sesenta fue la
industria privada más importante del país. Eduardo Barreiros tenía pasión por
los motores y decía que “se les puede calificar como libertadores
de grandes sacrificios humanos”, recordando a los segadores que con la
hoz pasaban el día trabajando de sol a sol. Empezó a trabajar desde muy joven en
Orense, con poco dinero y habiendo pasado un corto periodo en la escuela. Tuvo
siempre la colaboración de sus hermanos, Valeriano, Graciliano y Celso, a los
que él ayudó a formarse y ellos trabajaron en Barreiros Diesel. En sus orígenes
fundó una pequeña empresa y con el transcurso de los años la fábrica de
Villaverde en Madrid llegó a tener veinticinco mil trabajadores.
Barreiros
fue un empresario de prestigio, admirado por su compatriota gallego y jefe del
estado Francisco Franco, aunque por diversos motivos esto no supuso ninguna
ayuda estatal a su proyecto. En los años sesenta, con la expansión económica y
una tímida apertura de fronteras a la importación y exportación, la familia
Barreiros entra en decadencia y tiene que vender casi todas sus acciones a la
empresa Chrysler. Después de pocos años Chrysler se quedaría con toda la
fábrica.
Eduardo
Barreiros sin su fábrica y un contrato con Chrysler muy restrictivo que le impedia participar en ninguna iniciativa para
fabricar motores durante unos años, invirtió parte de su fortuna en una finca
de Ciudad Real, destinada a la explotación agropecuaria. En los años ochenta se
le terminó su contrato y pudo volver a lo que él más conocía y le ilusionaba,
los motores de combustión interna. El gobierno cubano lo retó con un proyecto
de fabricación de motores, siendo su motor de ocho cilindros el que supero con
creces todas las pruebas. Termino su vida haciendo lo que más le gustaba y
dando un decisivo impulso a la isla de Cuba. Murió en La Habana en 1992, a los setenta y tres años.
Sabemos de primera mano que uno de sus valores más preciados era ser el primero
en llegar a la fábrica cada día y el último en salir de ella, y que uno de sus
grandes éxitos humanos es que quería a los trabajadores que colaboraban con él
y en su fábrica.
Vida
de Eduardo Barreiros (primera parte)
1919 Eduardo Barreiros nació
el 24 de octubre de 1919 en Gundiás, provincia de Orense. Cuando nació Eduardo
su padre estaba trabajando en las Islas Canarias. La familia se dedicaba hasta
entonces a la agricultura . Cuando Eduardo cumplió cuatro años, el padre volvió
con mil duros (5.000 pts ,
unos 30 € de ahora) para llevarlos con él. Los Barreiros se fueron a
Tamaraceite, un pueblo de Las Palmas de Gran Canarias y su negocio fue un
taller de cedazos y dos caballos para transportarlos.
1925 Regresaron a Galicia y su padre en Orense
compro un autobús de segunda mano, para dieciocho pasajeros.
1927 En 1927 obtuvo la concesión de la línea de
autobuses entre Orense y Los Peares. La familia vivía en los Peares pero pronto
se traslado a Orense y compraron una casa. Eduardo colaboraba como cobrador
cuando no iba a la escuela y, los domingos, en lavar y engrasar el autobús.
1936 Durante la guerra civil Eduardo Barreiros tuvo
que ir al Ejército a pesar de no tener la edad para el servicio militar. Su
destino fue hacer de chófer de camiones y autocares militares por León, Castilla
y Extremadura.
1939 Al finalizar la guerra Eduardo regresó a
Orense y con su padre siguieron el negocio del autobús. Cuenta que compraron un
Chevrolet casi de desguace y un camión Ford destartalado, que pudieron adaptar
a una carrocería y así disponer de dos autobuses. Los viajes aumentaron y su
imaginación también. Con unos largueros de chatarra, un diferencial de un
camión Citroën, un motor y un cambio de un camión incendiado hicieron arreglos
a los autobuses que les proporcionaron algunos beneficios, podían ser más
espaciosos i transportar más gente. Eduardo Barreiros contaba que su primer
negocio de compraventa fue un motor adquirido por 600 pts (3,6 €) y después de arreglarlo, lo vendió por 3.000 pts (18 €). También compro un Mercedes de 1930 por 10.000 pts (60€) que vendió a piezas, menos el motor que colocó en un camión,
este lo vendió y volvió a comprar otro camión Chevrolet y en este cambio ganó 70.000 pts (420€). Con ese dinero compro un Hispano Suiza, que reparó y vendió por 150.000 pts . (901€, toda una fortuna en esa época). En esos
años Eduardo colaboraba plenamente en el pago de la formación de todos sus
hermanos, Valeriano, Celso, Mary y María Luz.
1940 Conoció a Dorinda Ramos de Cerrada, hija
única de un ganadero con tierras propias. Se casaron en 1946.
1943 Eduardo y su padre vendieron la empresa de autobuses por 6.000.000 pts (36.060
€), pensando en invertir en obras de carreteras. Crearon una
empresa para tal actividad con un préstamo añadido de 200.000 pts (1.202€).
1948 Llego la idea más brillante, la de
transformar los motores de los camiones a gasoil, para que consumieran menos y
fueran más baratos. Idea que lo haría millonario en el futuro. Lo demostró
transformando dos motores Krupp de avión de la Guerra Civil , en su
taller de Orense con unos pistones fabricados en Bilbao y una bomba inyectora
Bosch preparada en La Coruña.
1949 Transformó algunos camiones más en el
taller de Orense. Hay que recordar que en aquella época el gasoil constaba 1.80 pts (0.01€) el litro y la gasolina 6.25 pts (0.04€) litro. Uno de los primeros motores que transformó fue el
motor ZIS-5 ruso, que estaba basado en el modelo Hércules de General Motors. Su
propaganda decía “que por un 25% del coste del vehículo se garantizaba su transformación
a igual potencia y velocidad, en un tiempo seis semanas”.
Eduardo invirtió en propaganda e incluso regalo camiones que circulaban por
todo el país para que llevasen su anuncio de motores BARREIROS transformados.
Creó su propia empresa de bombas, llamada Compañía Anónima de Bombas (CAB), y
abastecía a sus motores diesel.
1951 Obtuvieron su primera patente para
transformar motores de gasolina en motores diesel, paso importantísimo para
Barreiros y para el país. Con esos éxitos el taller de Orense se les quedaba
pequeño y al sur de Madrid (Villaverde) alquilaron unas naves por 50.000 pts (300€) al mes, todo un reto para la época.
1952 Poco a poco se fue trasladando toda la
familia a vivir a Madrid.
1955 Ampliaron su fabricación con dinamos y
motores de arranque. Para financiar todo este crecimiento Eduardo Barreiros solicitó un préstamo al Banco de Vizcaya y conoció a Tomás de
Bordegaray, directivo del banco, que considero pequeño el préstamo solicitado y
se lo incremento considerablemente. Fue otro de los éxitos de Eduardo Barreiros, conocer a Bordegaray que creyó en su proyecto y que sería su
consejero durante muchos años, lo introduciría en el entorno de las altas
finanzas, formas de vender financiadas y le ayudaría a conocer personas
influyentes. Los años siguientes compraron terrenos cercanos a los que tenían
alquilados, unos 20.000m2 en Villaverde.
1957 El Banco de Vizcaya es accionista de
Barreiros Diesel y crearon una fundición que llegaría a ser la más importante
del país. En este año, el estado portugués deseaba adquirir trescientos
camiones, Eduardo Barreiros en un tiempo record preparó un camión
barato pero resistente que superó las pruebas durísimas que habían preparado
(conducido por él mismo) y volvió a casa para fabricarlos (el estado español
fabricaba el camión Pegaso en competencia directa). Para ese volumen de
producción, más el ya existente, tubo que hablar, demostrar y convencer a
ministros e incluso al general Franco de la viabilidad del proyecto y de la
necesidad de conseguir permisos rápidamente. Para realizar la producción de
estos camiones tuvieron que buscar una fábrica de engranajes en Londres, David
Brown, que fue la primera empresa extranjera con acuerdos de participación en
Barreiros.
A
partir de aquí Eduardo Barreiros inicia su aventura internacional, esta le
traerá alegrías y sin sabores que os contaremos en otro artículo.
Bibliografía:
- Diversas
páginas de internet
- Algunos
artículos de la revista Agrotécnica
- Libro
“Barreiros Diesel” Fundación Eduardo Barreiros.
martes, 29 de julio de 2014
Hace ya un tiempo que el blog está en STAND BY. Supongo que quiere decir a la espera de seguir encontrando sentido a lo que escribimos. En su momento, al inicio de este proyecto había dos intenciones muy concretas, por un lado aprender más sobre Internet y por otro difundir nuestra afición. Los tiempos han cambiado mucho en estos seis años desde 2008, el facebook y el washap han inundado nuestras vidas y lo inmediato corre más prisa todavía. Hoy en día corre mucha más información sobre los tractores antiguos por la red y han surgido museos, paginas web, cuentas de facebook,...
Seguramente nuestro momento personal también ha cambiado y la necesidad de donde surgió este proyecto ahora no es la misma. Nuestro ritmo fue alenteciendose y por lo tanto de momento dejamos el blog en modo STAND BY, y así nos liberamos de esos compromisos que a veces contraemos con nosotros mismos y que no siempre podemos cumplir y nos suponen una pequeña deuda pendiente. Aquí queda el trabajo de estos años para que quien quiera disfrute de los artículos y las fotografías que con cariño hemos compartido.
Si el devenir nos lleva ahora a parar, a vivir y a disfrutar de los tractores sin tener que escribir, quizás en otro momento nos vuelva a pedir compartir y contaros cosas. De momento es un STAND BY y no un punto y final, nunca se sabe, todo da muchas vueltas y quizás nos volvemos a encontrar aquí pronto!
Seguramente nuestro momento personal también ha cambiado y la necesidad de donde surgió este proyecto ahora no es la misma. Nuestro ritmo fue alenteciendose y por lo tanto de momento dejamos el blog en modo STAND BY, y así nos liberamos de esos compromisos que a veces contraemos con nosotros mismos y que no siempre podemos cumplir y nos suponen una pequeña deuda pendiente. Aquí queda el trabajo de estos años para que quien quiera disfrute de los artículos y las fotografías que con cariño hemos compartido.
Si el devenir nos lleva ahora a parar, a vivir y a disfrutar de los tractores sin tener que escribir, quizás en otro momento nos vuelva a pedir compartir y contaros cosas. De momento es un STAND BY y no un punto y final, nunca se sabe, todo da muchas vueltas y quizás nos volvemos a encontrar aquí pronto!
sábado, 22 de febrero de 2014
Una pàgina para niños con un tractor clàsico....
En esta página podréis encontrar un bonito rincón de historias y juegos para disfrutar con los más pequeños: http://www.littlegreyfergie.com
Seguro que ja habréis descubierto que Fergi es un viejo Ferguson gris, que modelo han escogido?
martes, 21 de enero de 2014
Puesta a punto de una máquina segadora/engavilladora.
Hace unos meses, nos
comentaron de una máquina engavilladora que estaba desmontada dentro de una
casa, el dueño actual había heredado la casa que había estado cerrada
exactamente cuarenta años. Él no sabía qué hacer con todas las cosas que había
encontrado y sobre todo con las máquinas grandes. Llamó a un chatarrero, pero a
estos solo les interesaban las cosas de anticuario y el resto se lo llevaban a
precio de chatarra.
Así que nos pusimos en
contacto con el dueño (la engavilladora nos aseguro que solo se había utilizado
un año y en pocas hectáreas, según los vecinos) y nos comento que podíamos
llevarnos todas las cosas grandes, tan solo con la condición de que las conserváramos
en museos o como aperos para ocasiones especiales como la fiesta de San Antonio
Abad (Tres Toms) en Cataluña o cosas similares.
Concertamos el día para
ir a ver la engavilladora y, por si teníamos suerte, el viaje lo hicimos en un
camión pequeño, por si nos interesaba llevarnos alguna máquina. La sorpresa fue
grata, el señor encantado de que fuésemos a llevarnos los trastos, que decía
él, que le molestaban. Nosotros cuando vimos la máquina, un poco sucia, pero
seminueva y con todas las piezas
guardadas, la pintura intacta y se distinguía perfectamente que era una TREPAT
de ruedas de hierro, solo pensamos en cargarla en el camión.
Nos pusimos manos a la
obra, y entre los dueños y unos vecinos con la ayuda de un tractor pala,
empezamos a sacar el cuerpo con las ruedas, el corte, las aspas seminuevas con
las letras originales. En poco rato teníamos en el camión la engavilladora, un
rulo de madera de medio metro de diámetro por uno y medio de largo muy bien
conservado de encina, rastrillos, trillos y utensilios varios de labranza.
El problema fue cuando
llegamos y tuvimos que descargarlo todo, guardarlo y ordenarlo, nos dimos
cuenta que casi eran demasiadas cosas.
Un día de estas
navidades, quedamos para ir montando las maquinas, sobre todo la
engavilladora, y entre mecánicos,
aficionados al temas y un jubilado que había segado con estas máquinas, conseguimos
montarla y hacerla funcionar.
Estaban todas las
piezas, pero muy agarrotadas, la palanca de conectar i desconectar la sierra de
corte no respondía, desmontamos la tapa y era que la grasa se había resecado
entre el eje y el trinquete de unión, todo fue suavizarlo con desatascante y un
poco de grasa nueva y a funcionar el embrague. Luego descubrimos como desde el
asiento de hierro el segador disparaba las aspas para hacer la gavilla, entre
ajustes y varillas no fue muy difícil de solucionar. Después colocamos la plataforma
de corte con un pasador tipo bisagra, disponía
de un pestillo/palanca bastante robusto que sirve para levantar la plataforma y
trabarla y así poder ir por el camino. La rueda que va en los extremos de la
plataforma para segar, se cambia debajo de ella. Esta operación requiere de dos
personas, ya que la plataforma de hierro pesa. También colocamos la sierra de
cuchillas, que funciono a la primera por que las cuchillas y los dedos se encontraban en muy buen estado; la unión
con la la biela es muy sencilla, sin tornillos y fácil de montar y desmontar,
un patín que se gira, queda trabado y no se sale la biela de la sierra.
Después montamos las
aspas que acompañan a las espigas para ser cortadas o bien para hacer las
gavillas; no fue difícil ya que también estaban en perfecto estado, con sus
tornillos originales, e incluso los dedos de empuje prácticamente nuevos. Pero no
funcionaba correctamente el disparo de las gavillas a voluntad del segador, es
un mecanismo más sofisticado, después de un rato vimos que todo funcionaba
cuando la rueda grande movía todos los mecanismos, levantamos la máquina y
funcionaba con la palanca a voluntad. En la parte posterior tenía una palanca
que se podía colocar desde 1,0,5,4,3,2 y nadie sabía para que podía ser,
descubrimos cuando todas las palancas iban suaves que si colocabas la palanca
en “0” solo hacia gavillas con la palanca de pie y por ejemplo se colocabas la
palanca en “3” pasaba por encima de la plataforma sin bajar tres aspas y a la
tercera bajaba y hacia una gavilla, así que es para gavillas de diferente
tamaño o en función de la barba.
Entre emoción y emoción
decidimos engancharla a un tractor a ver si funcionaba, y efectivamente, todo iba
como si fuera el primer día que se estrenó.
Quiero agradecerles a
personas como Antonio, Félix, Jaume y Rafael que siempre esten dispuestos a dedicar
su tiempo a arreglar “trastos” como estos para que se puedan conservar en
perfecto estado de funcionamiento.
sábado, 28 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
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