miércoles, 22 de julio de 2015

EDUARDO BARREIROS Y EL NACIMIENTO DE SU EMPRESA (1era parte)

Retomamos la actividad del bloc con un articulo que publicamos en la revista de la Asociación de amigos de los tractores de época del Bages del 2011:


En este artículo se trata de recordar a un gallego emprendedor, muy trabajador, pionero en una mala época, y  amante de su trabajo y de sus trabajadores, que ocupó un lugar en el mundo industrial español desde los años cincuenta hasta los setenta, sumergido en una dictadura y una economía centrada en el mercado exclusivamente nacional. Los datos de la época que conocemos indican que en los años cincuenta y sesenta fue la industria privada más importante del país. Eduardo Barreiros tenía pasión por los motores y decía que se les puede calificar como libertadores de grandes sacrificios humanos, recordando a los segadores que con la hoz pasaban el día trabajando de sol a sol. Empezó a trabajar desde muy joven en Orense, con poco dinero y habiendo pasado un corto periodo en la escuela. Tuvo siempre la colaboración de sus hermanos, Valeriano, Graciliano y Celso, a los que él ayudó a formarse y ellos trabajaron en Barreiros Diesel. En sus orígenes fundó una pequeña empresa y con el transcurso de los años la fábrica de Villaverde en Madrid llegó a tener veinticinco mil trabajadores.

Barreiros fue un empresario de prestigio, admirado por su compatriota gallego y jefe del estado Francisco Franco, aunque por diversos motivos esto no supuso ninguna ayuda estatal a su proyecto. En los años sesenta, con la expansión económica y una tímida apertura de fronteras a la importación y exportación, la familia Barreiros entra en decadencia y tiene que vender casi todas sus acciones a la empresa Chrysler. Después de pocos años Chrysler se quedaría con toda la fábrica.

Eduardo Barreiros sin su fábrica y un contrato con Chrysler muy restrictivo que le  impedia participar en ninguna iniciativa para fabricar motores durante unos años, invirtió parte de su fortuna en una finca de Ciudad Real, destinada a la explotación agropecuaria. En los años ochenta se le terminó su contrato y pudo volver a lo que él más conocía y le ilusionaba, los motores de combustión interna. El gobierno cubano lo retó con un proyecto de fabricación de motores, siendo su motor de ocho cilindros el que supero con creces todas las pruebas. Termino su vida haciendo lo que más le gustaba y dando un decisivo impulso a la isla de Cuba. Murió en La Habana en 1992, a los setenta y tres años. Sabemos de primera mano que uno de sus valores más preciados era ser el primero en llegar a la fábrica cada día y el último en salir de ella, y que uno de sus grandes éxitos humanos es que quería a los trabajadores que colaboraban con él y en su fábrica.

Vida de Eduardo Barreiros (primera parte)

1919 Eduardo Barreiros nació el 24 de octubre de 1919 en Gundiás, provincia de Orense. Cuando nació Eduardo su padre estaba trabajando en las Islas Canarias. La familia se dedicaba hasta entonces a la agricultura . Cuando Eduardo cumplió cuatro años, el padre volvió con mil duros (5.000 pts, unos 30 de ahora) para llevarlos con él. Los Barreiros se fueron a Tamaraceite, un pueblo de Las Palmas de Gran Canarias y su negocio fue un taller de cedazos y dos caballos para transportarlos.

1925 Regresaron a Galicia y su padre en Orense compro un autobús de segunda mano, para dieciocho pasajeros.

1927 En 1927 obtuvo la concesión de la línea de autobuses entre Orense y Los Peares. La familia vivía en los Peares pero pronto se traslado a Orense y compraron una casa. Eduardo colaboraba como cobrador cuando no iba a la escuela y, los domingos, en lavar y engrasar el autobús.

1931 A sus doce años, trabajaba como revisor y ayudaba a lavar y reparar el autobús en el taller de Manuel Cid, en el que trabajaría de aprendiz y, donde adquiriría su base mecánica. Años más tarde Manuel trabajaría para su alumno Eduardo.

1936 Durante la guerra civil Eduardo Barreiros tuvo que ir al Ejército a pesar de no tener la edad para el servicio militar. Su destino fue hacer de chófer de camiones y autocares militares por León, Castilla y Extremadura.

1939 Al finalizar la guerra Eduardo regresó a Orense y con su padre siguieron el negocio del autobús. Cuenta que compraron un Chevrolet casi de desguace y un camión Ford destartalado, que pudieron adaptar a una carrocería y así disponer de dos autobuses. Los viajes aumentaron y su imaginación también. Con unos largueros de chatarra, un diferencial de un camión Citroën, un motor y un cambio de un camión incendiado hicieron arreglos a los autobuses que les proporcionaron algunos beneficios, podían ser más espaciosos i transportar más gente. Eduardo Barreiros contaba que su primer negocio de compraventa fue un motor adquirido por 600 pts (3,6 ) y después de arreglarlo, lo vendió por 3.000 pts (18 ). También compro un Mercedes de 1930 por 10.000 pts (60) que vendió a piezas, menos el motor que colocó en un camión, este lo vendió y volvió a comprar otro camión Chevrolet y en este cambio ganó 70.000 pts (420). Con ese dinero compro un Hispano Suiza, que reparó  y vendió por 150.000 pts.  (901, toda una fortuna en esa época). En esos años Eduardo colaboraba plenamente en el pago de la formación de todos sus hermanos, Valeriano, Celso, Mary y María Luz.

1940 Conoció a Dorinda Ramos de Cerrada, hija única de un ganadero con tierras propias. Se casaron en 1946.

1943 Eduardo y su padre vendieron la empresa de autobuses por 6.000.000 pts (36.060 ), pensando en invertir en obras de carreteras. Crearon una empresa para tal actividad con un préstamo añadido de 200.000 pts (1.202).

1948 Llego la idea más brillante, la de transformar los motores de los camiones a gasoil, para que consumieran menos y fueran más baratos. Idea que lo haría millonario en el futuro. Lo demostró transformando dos motores Krupp de avión de la Guerra Civil, en su taller de Orense con unos pistones fabricados en Bilbao y una bomba inyectora Bosch preparada en La Coruña.

1949 Transformó algunos camiones más en el taller de Orense. Hay que recordar que en aquella época  el gasoil constaba 1.80 pts (0.01) el litro y la gasolina 6.25 pts (0.04) litro. Uno de los primeros motores que transformó fue el motor ZIS-5 ruso, que estaba basado en el modelo Hércules de General Motors. Su propaganda decía que por un 25% del coste del vehículo se garantizaba su transformación a igual potencia y velocidad, en un tiempo seis semanas. Eduardo invirtió en propaganda e incluso regalo camiones que circulaban por todo el país para que llevasen su anuncio de motores BARREIROS transformados. Creó su propia empresa de bombas, llamada Compañía Anónima de Bombas (CAB), y abastecía a sus motores diesel.

1951 Obtuvieron su primera patente para transformar motores de gasolina en motores diesel, paso importantísimo para Barreiros y para el país. Con esos éxitos el taller de Orense se les quedaba pequeño y al sur de Madrid (Villaverde) alquilaron unas naves por 50.000 pts (300) al mes, todo un reto para la época.

1952 Poco a poco se fue trasladando toda la familia a vivir a Madrid.

1954 A Eduardo Barreiros y sus hermanos les salió un competidor, fue el motor Perkins diesel importado por el estado para camiones.  Tuvieron mala suerte y no pudieron hacerse con su producción, así que crearon y patentaron su propio motor el EB-6 (Eduardo Barreiros) parecido al Perkings. En este mismo año fundan la empresa BARREIROS DIESEL, para la fabricación de motores, camiones y tractores.

1955 Ampliaron su fabricación con dinamos y motores de arranque. Para financiar todo este crecimiento Eduardo Barreiros solicitó un préstamo al Banco de Vizcaya y conoció a Tomás de Bordegaray, directivo del banco, que considero pequeño el préstamo solicitado y se lo incremento considerablemente. Fue otro de los éxitos de Eduardo Barreiros, conocer a Bordegaray que creyó en su proyecto y que sería su consejero durante muchos años, lo introduciría en el entorno de las altas finanzas, formas de vender financiadas y le ayudaría a conocer personas influyentes. Los años siguientes compraron terrenos cercanos a los que tenían alquilados, unos 20.000m2 en Villaverde.

1957 El Banco de Vizcaya es accionista de Barreiros Diesel y crearon una fundición que llegaría a ser la más importante del país. En este año, el estado portugués deseaba adquirir trescientos camiones, Eduardo Barreiros en un tiempo record preparó un camión barato pero resistente que superó las pruebas durísimas que habían preparado (conducido por él mismo) y volvió a casa para fabricarlos (el estado español fabricaba el camión Pegaso en competencia directa). Para ese volumen de producción, más el ya existente, tubo que hablar, demostrar y convencer a ministros e incluso al general Franco de la viabilidad del proyecto y de la necesidad de conseguir permisos rápidamente. Para realizar la producción de estos camiones tuvieron que buscar una fábrica de engranajes en Londres, David Brown, que fue la primera empresa extranjera con acuerdos de participación en Barreiros.

A partir de aquí Eduardo Barreiros inicia su aventura internacional, esta le traerá alegrías y sin sabores que os contaremos en otro artículo.

Bibliografía:
-     Diversas páginas de internet
-      Algunos artículos de la revista Agrotécnica
-     Libro Barreiros Diesel Fundación Eduardo Barreiros.


3 comentarios:

Luis de casa castilla dijo...

Enhorabuena por el articulo y por volver a retomar el blog, yo tenia esperanza y cada semana le echaba un vistazo.

Anónimo dijo...

Gracias por volver a escribir.

Alberto Sarrion Sala dijo...

Muy bueno!Lastima que este hombre que tuvo una vida ejemplar no se le de el suficiente reconocimiento.